La razón por la que elegí la astrología como herramienta para mi trabajo como coach, es por lo útil que es. Funciona. No sabemos muy bien porqué, pero funciona.
Cuando nos basamos en una carta natal personal hecha con el día, la hora y el lugar de nacimiento, podemos recibir información muy valiosa acerca de lo que nos motiva realmente, más allá de condicionamientos culturales y mandatos. También sirve para explicarnos contradicciones internas, rasgos de carácter que nos sorprenden y dones ocultos, entender mejor cómo nos relacionamos con otros, y nos ayuda a entendernos y a aceptarnos como somos, sin juzgarnos. Por supuesto, también a los demás.
Además, la astrología nos ayuda a entender qué está pasando en nuestra vida en este momento.
De esto quiero hablarles, de los llamados CICLOS DE LA VIDA. Y de cómo se corresponden con los ciclos planetarios. Ya saben: «como es arriba, es abajo», somos «espejos del Universo».
Nuestra carta natal es una «foto» de la posición de los planetas en el momento del nacimiento, pero por supuesto, los planetas se siguen moviendo en el cielo todo el tiempo. Van haciendo CICLOS alrededor del Sol. Cuando el planeta vuelve a su posición inicial, la del nacimiento, eso se llama un RETORNO. Tenemos un retorno solar cada año, en nuestro cumpleaños, un retorno lunar cada mes, pero Saturno retorna cada 28-29 años, y a Plutón le lleva alrededor de 248 años!
Lo útil de todo esto es que los movimientos cíclicos de los planetas coinciden con etapas cruciales de la vida, iguales para todos.
Es como si los planetas, a medida que se van moviendo en su ciclo, fueran marcando un RITMO, que nosotros sentimos en nuestra vida. Además de nuestros propios aspectos unicos, que dependen de nuestra carta natal, todos compartimos estos ciclos en momentos especiales de la vida.
Así, por ejemplo, todos experimentamos el llamado Retorno de Saturno alrededor de los 29 años, un momento en el que sentimos que el tiempo pasa, y es el momento de tomar las riendas de la vida, porque si nos demoramos será demasiado tarde (por supuesto no lo es, pero eso lo descubrimos más adelante).
Una década después, entre los 38 y los 44 años, pasamos por varios tránsitos planetarios de cuestionamiento, de replanteos, que nos llevan a cambiar y a transformarnos, a dejar de lado «deber ser» y mandatos, para ser nosotros mismos y vivir plenamente. Es un periodo intenso, dificil, pero crucial en nuestro aprendizaje.
Más adelante, a mediados de los 50s, será tiempo de animarnos a hacer aquello que aún no hicimos. Cerca de los 60, Saturno hará su segundo retorno, y a comienzos de los 70, la energía aumenta nuevamente, sentimos ganas de, ahora sí, liberarnos de una vez por todas de restricciones, comenzar nuevos intereses, hacer aquello que de verdad queremos.
Por supuesto, la forma en la que cada uno vive estos ciclos es única, pero el hecho de entender que existen y saber cómo funcionan, puede ser para muchos de una gran ayuda, para comprender mejor lo que nos pasa, elegir cómo actuar, y, sobre todo, prepararnos.
En los siguientes posts iré contándoles acerca de los principales tránsitos por los que vamos pasando a lo largo de la vida. Espero les sea de interés!
Por supuesto, sería buenísimo contar con su participación con preguntas y comentarios.
Hasta la próxima!
María Luján que interesante esto de los Ciclos de la Vida y la precisión con las que los definís.
El Equinoccio de Otoño -con tanto fuego en el Universo- comenzó con definiciones muy marcadas para mi. Tres cambios radicales desde el 21 y hasta el 31 de este mes: en lo Personal, en lo Laboral y con nueva Vivienda.Gracias!
Me gustaMe gusta
Qué bueno Hernán, a aprovechar la energía entonces, el fuego nos moviliza en pos de nuevas oportunidades! Gracias por comentar!
Me gustaMe gusta